Este 20 de octubre de 2025 se cumple otro aniversario (16) del atentado y asesinato del político chihuahuense Miguel Etzel Maldonado, un crimen que permanece sin esclarecer desde 2009.
A más de una década y media de su muerte, el caso sigue envuelto en silencio institucional, especulaciones políticas y una profunda herida en la memoria pública.
La noche del 20 de octubre de 2009, Miguel Etzel Maldonado fue atacado a balazos mientras llegaba a su domicilio en la colonia San Felipe, en la ciudad de Chihuahua.
Recibió ocho impactos de bala mientras atendía una llamada telefónica en su vehículo. Fue trasladado al hospital Christus Muguerza del Parque, donde falleció a las 2:40 a.m. del día siguiente.
Etzel Maldonado fue una figura clave del priismo chihuahuense. Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Chihuahua, ocupó cargos como procurador general de Justicia del Estado, diputado local, presidente del Congreso y director de Pensiones Civiles.
En sus últimos años, se desempeñaba como secretario de Acción Electoral del PRI estatal.
Desde el inicio, el asesinato generó controversia. Aunque Etzel no ocupaba un cargo público al momento del atentado, se especulaba que podría reemplazar a Patricia González en la Procuraduría General del Estado, lo que habría incomodado a ciertos grupos de poder.
¿Fue un crimen político? ¿Una represalia interna? ¿Un ajuste de cuentas? Las preguntas siguen abiertas.
A pesar de su perfil público y del impacto mediático del crimen, las autoridades investigadoras en cuatro administraciones estatales no han presentado avances significativos.
No hay detenidos, no se ha identificado a los autores materiales ni intelectuales, y el expediente parece haber quedado archivado en la burocracia judicial.
La última entrevista: periodismo digital y democracia
Semanas antes de su muerte, Etzel concedió su última entrevista al medio ElResumen.mx, durante la VII Bienal de la Comunicación.
Reflexionó sobre el papel emergente del periodismo digital y la influencia de internet en las campañas políticas.
Su visión crítica y su lucidez intelectual contrastan con el silencio que rodea su asesinato.
Cada aniversario es un recordatorio de que la justicia no puede depender del calendario ni del olvido.
Miguel Etzel Maldonado no fue una víctima cualquiera: fue un servidor público, un académico, un político con voz crítica.
Su asesinato exige verdad, memoria y justicia.









