Chihuahua, Chih.— El Poder Judicial del Estado de Chihuahua entró desde este lunes en un periodo de tres días inhábiles consecutivos —14, 15 y 16 de septiembre— que, al sumarse al fin de semana, representan cinco días sin actividad ordinaria para más de 3,500 funcionarios del Tribunal Superior de Justicia (TSJ).
La medida, prevista en el calendario oficial, llega en un momento particularmente sensible para la institución, que enfrenta cuestionamientos públicos por su desempeño, transparencia y carga laboral.
De acuerdo con información difundida por el propio Tribunal y reportada por medios locales, los días de suspensión corresponden a:
– 14 de septiembre: Día del Funcionario Público Sindicalizado.
– 15 de septiembre: Conmemoración del Grito de Independencia.
– 16 de septiembre: Aniversario de la Independencia.
Aunque el TSJ aclaró que habrá personal de guardia en áreas críticas —especialmente en materia penal, donde los plazos no pueden detenerse—, la suspensión generalizada implica que la mayoría de los trámites civiles, mercantiles y administrativos quedarán detenidos hasta el jueves 17.
Un análisis publicado por El Diario de Chihuahua estima que los tres días de asueto representan un costo aproximado de 20 millones de pesos, considerando la plantilla de más de 3,500 empleados y el gasto anual del Capítulo 1000 de Servicios Personales.
El mismo medio señala que el TSJ tiene autorizados 15 días inhábiles al año, cifra que supera por siete días el esquema de descansos obligatorios contemplado en la Ley Federal del Trabajo para el sector privado.
El periodo de descanso llega en un contexto en el que el Poder Judicial estatal ha sido objeto de señalamientos por presuntas irregularidades internas, cuestionamientos sobre su eficiencia y críticas por la falta de transparencia en algunos procesos.
En este escenario, el “mega puente” de septiembre alimenta la percepción de que el Tribunal opera con privilegios laborales excesivos frente a una ciudadanía que enfrenta retrasos en trámites y procesos judiciales.
Abogados litigantes consultados por la prensa local reconocen que deben adaptarse a estos paros, aunque advierten que los días inhábiles prolongan tiempos de resolución y afectan a usuarios que dependen de la actividad jurisdiccional.–
El propio Poder Judicial exhortó a los usuarios a programar con anticipación sus trámites, pues durante esta semana solo se atenderán asuntos urgentes y procesos con plazos legales estrictos.






