José Mejía Hernández, migrante mexicano que vive en Virginia, despertó el 11 de agosto en un hospital en Washington con un derrame en la cabeza, el rostro amoratado y puntadas en el labio.
Lo último que recuerda es que estaba en una parada, esa mañana, mientras esperaba el autobús que lo llevaría a su trabajo, cuando una camioneta se paró y de ella bajaron dos personas.
“Por el instinto mío, me di a correr”, dijo Mejía en entrevista con la cadena Telemundo. El mexicano pensó que se trataba de la migra.
Pero mientras corría, explicó: “sentí que me dispararon con una pistola eléctrica. De ahí perdí el conocimiento”.
Mejía despertó horas después, en un hospital. Sobre los golpes en su cara, dijo que desconoce la causa. “No me acuerdo. Desperté con la cara así y con siete puntadas en el labio”.
Junto a él estaban agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), a quienes preguntó qué le pasó. La respuesta fue: “No sabemos”.
El mexicano, quien dijo que lleva viviendo 18 o 19 años en Estados Unidos, indicó que estuvo tres días internado. El ojo del lado derecho está amoratado y una enfermera le explicó que tenía un derrame en la cabeza.
Sin embargo, en la entrevista con Telemundo, el migrante detalló que no se ha podido hacer una resonancia magnética porque le pusieron un grillete electrónico.
Aunque no recuerda lo que pasó, Mejía duda que los golpes que tiene sean solamente por la caída que sufrió. Lamentó que por su condición se hubiera quedado sin trabajo y rechazó ser un criminal.
“Siempre he trabajado desde que llegué a este país; tengo mis hijas, mi mujer y soy una persona a la que no le gustan los problemas. Esta situación es bien dura”, dijo en otra entrevista a Univisión.
A consulta de ese medio, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del que depende ICE, dijo que el mexicano se encontraba ilegalmente en Estados Unidos; que en 2020 fue condenado en Fairfax, Virginia, por estar en estado de embriaguez en la vía pública.
También dijo que el migrante quiso escapar cuando los agentes iban a detenerlo, lo que obligó a estos a emplear la fuerza requerida para capturarlo. Aseguraron que tras la caída, el hombre fue trasladado de inmediato al hospital.
El gobierno mexicano ha iniciado acciones por los casos de 17 mexicanos que han perdido la vida “en situaciones relacionadas con ICE”; 14 de ellos estaban bajo custodia del Servicio y los demás murieron en operativos de la agencia.






