Ciudad de México.- La Cámara de Diputados aprobó en lo general la polémica “Ley Antimemes” gracias a los votos a favor que emitieron integrantes de las bancadas oficialistas.
Morena, Verde y PT aprobaron la Ley Federal del Derecho de Autor, en materia de responsabilidad secundaria para proveedores de servicios de internet, bautizada por sus críticos como “Ley Antimemes”, nombre rechazado por integrantes de la 4T pero que en el colectivo ciudadano se menciona una clara censura del gobierno de izquierda-socialista.
La ley obliga a proveedores de servicios de internet a establecer criterios para suspender el servicio a usuarios que violen derechos de autor.
Uno de los puntos que más polémica ha generado es el régimen de sanciones para plataformas y proveedores de servicios digitales.
La iniciativa establece multas que van desde los 117 mil pesos hasta los 4.7 millones de pesos a quien no obedezca la norma.
Además, las empresas tendrían que contar con mecanismos para actuar frente a contenidos denunciados por posibles violaciones a derechos de autor.
La reforma también plantea que las plataformas digitales y proveedores de internet desarrollen procedimientos para identificar y sancionar a usuarios considerados infractores reincidentes.
Entre las medidas previstas se encuentran:
Retiro de contenidos denunciados.
Suspensión de publicaciones.
Restricción o cancelación de cuentas en determinados casos.
Los defensores de la reforma sostienen que estas medidas buscan fortalecer la protección de obras sujetas a derechos de autor en entornos digitales.
La organización Artículo 19 también expresó preocupaciones sobre la reforma.
Según la agrupación, las nuevas disposiciones podrían incentivar que plataformas y proveedores de servicios vigilen con mayor intensidad la actividad de sus usuarios para detectar posibles reincidencias.
Además, advirtió que mecanismos similares han sido utilizados anteriormente para retirar contenidos periodísticos, informativos o de interés público bajo argumentos relacionados con derechos de autor.
Aunque Morena y sus aliados respaldaron mayoritariamente el dictamen, la votación no fue unánime.
La diputada Olga Sánchez (Morena) se abstuvo, mientras que los legisladores Julio Scherer (PVEM) y Martha Aracely (PT) votaron en contra de la propuesta.
Tras la aprobación en lo general, el Pleno continuará con la discusión de las reservas presentadas por los distintos grupos parlamentarios.
Será en esa etapa donde los diputados podrán proponer cambios específicos al articulado antes de la votación definitiva del proyecto.
Tras casi 7 horas de debate, con 310 votos a favor y 97 en contra, se aprobó el dictamen que fue enviado al Senado.




