TENNESSEE, EU.- Christa Pike, condenada a muerte por el asesinato de una joven de 19 años cometido en 1995, sobrevivió a dos administraciones de pentobarbital durante su ejecución y posteriormente fue trasladada a un hospital, de acuerdo con sus abogados.
El procedimiento se realizó este miércoles y, según periodistas que presenciaron la ejecución, se prolongó de las 19:00 a las 20:56 horas, mucho más de lo previsto.
Pike permaneció despierta durante parte del procedimiento e incluso habló y cantó junto con su guía espiritual después de que comenzó la administración del medicamento.
Tras recibir la primera dosis de pentobarbital, continuó moviéndose y respirando de manera audible. Posteriormente se realizó una segunda administración, pero testigos señalaron que la mujer siguió respirando, emitiendo sonidos y realizando movimientos con la cabeza y el cuello.
La periodista Catherine Sweeney, de la emisora WPLN, explicó que el protocolo de Tennessee contempla una primera administración de pentobarbital y una segunda en caso de ser necesaria.
Ante lo ocurrido, los abogados de Pike presentaron una moción de emergencia para detener la ejecución. La mujer fue trasladada a un hospital cercano y no se dio a conocer su estado de salud.
Después del fallido procedimiento, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, suspendió la única ejecución que quedaba programada durante este año.
Christa Pike fue condenada por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido en 1995, cuando Pike tenía 18 años.
De acuerdo con la información del caso, Pike, su entonces novio Tadaryl Shipp y otro joven golpearon y torturaron hasta causar la muerte a Slemmer. Durante el crimen fue utilizada un arma blanca y la víctima fue marcada en el pecho con un pentagrama.
Testigos señalaron que Pike se jactó del asesinato antes y después de cometerlo y que llegó a mostrar un fragmento del cráneo de la víctima que había conservado como “souvenir”.
En 1996, Pike fue condenada a la pena capital. Shipp, quien tenía 17 años al momento del crimen, recibió una sentencia de cadena perpetua.
Años después, una nueva defensa presentó información sobre la infancia de Pike y señaló que había sufrido abusos físicos y sexuales, abandono y negligencia.
La psicóloga forense Diana McCoy documentó abusos sexuales y físicos durante distintas etapas de su infancia y adolescencia. Sin embargo, la defensa que llevó originalmente el caso no llamó a declarar a la especialista durante el juicio.
Otra psicóloga, Bethany Brand, evaluó posteriormente a Pike y determinó que había sufrido un grave nivel de trauma. En 2021, fue diagnosticada con trastorno bipolar y trastorno de estrés postraumático.
A principios de septiembre, expertos de la ONU solicitaron al gobierno estadounidense y a las autoridades de Tennessee detener la ejecución y conmutar la sentencia, haciendo referencia a los abusos sufridos por Pike durante su infancia y a su permanencia en el corredor de la muerte.
Amnistía Internacional también se pronunció contra la ejecución y sostuvo que durante el juicio original no fueron presentadas suficientes pruebas atenuantes relacionadas con los abusos que sufrió y sus consecuencias psicológicas.
Antes de la fecha programada para su ejecución, Pike habló sobre el procedimiento en una grabación compartida por sus abogados.
“Pase lo que pase el 30 de septiembre, este ya no será mi infierno”, expresó.
Tras recibir las dos administraciones de pentobarbital y continuar con vida, Pike permanece hospitalizada, mientras sus abogados buscan impedir que las autoridades realicen un nuevo intento de ejecución.






