CHIHUAHUA, Chih.- Lo que debía ser un automóvil para trasladarse con tranquilidad se convirtió en un problema constante para el propietario de un JAC i10 modelo 2022, quien denuncia que su vehículo ha pasado meses en reparación y continúa presentando fallas que lo dejan varado en la carretera Chihuahua-Aldama, mientras las mensualidades del financiamiento y el seguro siguen corriendo.
De acuerdo con el testimonio del afectado, la unidad cuenta con aproximadamente 80 mil kilómetros recorridos y ha tenido que ser trasladada en grúa a la agencia en repetidas ocasiones, sin que hasta ahora haya recibido una solución definitiva.
El propietario relata que los problemas comenzaron en septiembre del año pasado, cuando el automóvil dejó de funcionar mientras circulaba por la carretera Chihuahua-Aldama. Ante la falla, tuvo que solicitar una grúa para llevarlo al taller de la agencia.
Lo que parecía una reparación terminó convirtiéndose en una larga espera. Según explica, acudía diariamente a preguntar por su vehículo, pero únicamente recibía respuestas sobre trabajos realizados en distintos componentes, sin que le garantizaran una solución.
Fue hasta abril de este año cuando finalmente le entregaron el automóvil. Sin embargo, la tranquilidad duró poco, pues nuevamente presentó fallas y terminó regresando en grúa al taller.
La unidad permaneció en reparación hasta el pasado 18 de octubre, fecha en que, según el denunciante, personal de la agencia le aseguró que el vehículo ya estaba cargando correctamente y podía volver a utilizarlo.
Pero el problema se repitió. El propietario asegura que, después de recibirlo, el JAC volvió a dejarlo tirado sobre la carretera Chihuahua-Aldama, pese al tiempo que había permanecido en el taller.
La situación ha provocado su inconformidad debido a que continúa pagando el financiamiento y el seguro de un automóvil que asegura no poder utilizar con confianza, además de enfrentar las molestias ocasionadas por las constantes fallas.
El afectado también señaló al gerente de la agencia, identificado como Manuel Cereceres, a quien acusa de no responder sus llamadas ni mensajes. Asimismo, calificó como déspota el trato que asegura haber recibido durante sus intentos por encontrar una solución.
Según su testimonio, durante este periodo han cambiado en tres ocasiones al jefe de mantenimiento vehicular, mientras el problema mecánico de su automóvil continúa sin resolverse.
Ante esta situación, el propietario exige que la agencia realice una revisión a fondo del vehículo y deje de entregárselo como reparado cuando, según denuncia, vuelve a presentar las mismas dificultades al circular.
Hasta el momento, no se cuenta con una postura de la agencia JAC ni del gerente señalado respecto a las acusaciones del cliente, por lo que queda abierta la posibilidad de que la empresa explique las reparaciones efectuadas y ofrezca su versión de los hechos.
El automovilista espera una solución definitiva, pues asegura que lleva meses enfrentando fallas, traslados en grúa y pagos de un vehículo que no le brinda la confianza necesaria para circular.




