CIUDAD DE MÉXICO “Me dijeron que tenía que ganar Morena”, recuerda Paola Gárate, aspirante a diputada por el PRI en la elección de 2021 en Sinaloa. Se lo dijeron los encapuchados con armas largas que la secuestraron.
Gárate narró que horas previas a los comicios del 6 de junio de 2021 fue interceptada en su casa de campaña, ubicada en la salida suroriente de Culiacán, y secuestrada por al menos 12 horas por hombres armados que se trasladaban en una veintena de camionetas.
La actual diputada local del PRI en Sinaloa contó a Proceso que en esa elección no sólo la secuestraron a ella sino prácticamente al 80% del personal de la estructura territorial de su partido, quienes fueron golpeados.
“Mucha gente como yo fue secuestrada, muchos maltratados, golpeados, heridos. Uno, que fue el coordinador de campaña en un distrito local de Culiacán, incluso falleció dos meses después, y el diagnóstico médico fue que había tenido una impresión muy fuerte.
—¿Qué le dijeron los secuestradores?
—Que tenía que ganar Morena, entre otras muchas cosas; espero me entiendas, no puedo darte más detalles de las 12 horas de infierno que pasé. Yo estuve en ese infierno, que jamás me imaginé pasar por participar en política, en una democracia, en una campaña.
La diputada sinaloense afirmó que nunca el crimen organizado había tenido una intervención tan violenta en una elección, ya que además de los secuestros hubo amenazas para los votantes y quema de casillas.
“Todavía ayer se acercaba conmigo alguien. Me decía en el oído ‘Paola, muchas gracias. Yo también fui una de las personas secuestradas en esa elección, pero no me animo a decirlo. Entonces estás en mis oraciones, porque yo sé todo el peligro que corres’.
“Pedía pruebas la presidenta; pues yo soy una de esas pruebas, testigo sobreviviente de esa narcoelección. Pero entonces también me convierte en objetivo de esos narcoterroristas criminales de Morena”, señaló.
En esas elecciones ganó Rubén Rocha Moya, quien actualmente pidió licencia como gobernador por las acusaciones de Estados Unidos de supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa, junto a otros nueve implicados, entre ellos el senador de morena Enrique Inzunza, quien en 2021 fue secretario general del gobierno Sinaloa.
La acusación del gobierno estadunidense detalla que a inicios de 2021 Rocha Moya se reunió con los líderes del Cártel de Sinaloa que le prometieron que le “ayudarían” a ganar las elecciones a cambio de que él colocara en puestos de autoridad de su gobierno a funcionarios que les facilitaran sus labores delincuenciales.
El documento también asienta que horas antes de la elección Rubén Rocha Moya y Enrique Díaz Vega, quien fue secretario de Administración y Finanzas de Sinaloa, se reunieron con dos líderes del cártel y les entregaron una lista con las direcciones de sus opositores políticos para que los intimidaran y se retiraran de la contienda.









