Especialistas en derechos humanos consideran que México no debe rechazar la ayuda exterior contenida en la resolución del Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de Naciones Unidas (ONU) para resolver el problema de las desapariciones de personas y la crisis forense del país.
Entrevistados por medios nacionales, señalan que la respuesta defensiva del Estado mexicano frente a este proceso obstaculiza el acceso de las familias a la verdad y la justicia, y abre paso a la impunidad para erradicar este delito y evitar que se reproduzca en el futuro.
México, dicen, debe aceptar la cooperación internacional, establecer mecanismos de búsqueda y reparación del daño, y no rechazar el informe del CED.
El pasado jueves, el organismo de la ONU decidió solicitar al Secretario General que remita a la Asamblea General la situación de las desapariciones en México para que tome medidas destinadas a apoyar al Estado en la prevención, investigación, castigo y erradicación de este crimen.
El comité concluyó que hay “indicios fundados” de que en el país se han cometido y se siguen cometiendo desapariciones forzadas que podrían equivaler a crímenes de lesa humanidad.
Santiago Corcuera, exintegrante del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, advierte que —después de una evaluación muy serena y concienzuda— el organismo concluye que la situación no mejora y que se siguen dando demasiadas desapariciones.
Afirma que “no es una bronca contra México”, es para ayudar a solucionar el problema. Corcuera detalla que el CED se propone establecer un mecanismo con financiamiento y cooperación internacional para atender la impunidad y la crisis forense.
“Ya hay más de 80 mil cuerpos sin identificar y la crisis forense sigue creciendo”, señala, al criticar que el gobierno reacciona de manera muy agresiva insultando al comité de la ONU.
“El problema de negar un problema es que no se adoptan las medidas para solucionarlo”, menciona. Se está desperdiciando una oportunidad de oro para obtener asistencia internacional, insiste. “El gobierno tiene que admitir que necesita ayuda internacional”, dice, y destaca que el enfoque está en frenar las desapariciones y no en sancionar al país.









