Chihuahua, Chih.– En medio del contexto político generado tras la salida del exfiscal César Jáuregui Moreno, el diputado Saúl Mireles puso el acento en la necesidad de mantener el curso de las investigaciones sin interferencias externas, al tiempo que cuestionó el alcance legal de recientes posicionamientos desde el ámbito federal.
El legislador señaló que la renuncia del exfuncionario se dio luego de que este reconociera una omisión en un caso relevante, lo que —a su juicio— permitió asumir responsabilidad y abrir paso a que las indagatorias continúen en una nueva etapa.
En este sentido, destacó que ya existían avances iniciales presentados por la fiscal especial del caso, por lo que consideró fundamental evitar que el tema se desvíe hacia disputas políticas y se garantice la continuidad del proceso.
Por otro lado, Mireles fijó postura respecto a la invitación del Senado de la República para que la gobernadora María Eugenia Campos Galván acuda a comparecer, subrayando que dicho llamado no tiene carácter obligatorio.
Afirmó que la Cámara Alta carece de facultades para exigir la presencia de la mandataria estatal en este tipo de casos, por lo que la decisión de asistir o no corresponde exclusivamente al ámbito del Ejecutivo estatal.
El diputado también consideró que este tipo de pronunciamientos pueden generar interpretaciones políticas que no necesariamente contribuyen al desarrollo del caso, por lo que llamó a actuar con responsabilidad institucional.
En cuanto al relevo en la Fiscalía General del Estado, respaldó el nombramiento de Francisco Sainz Soto como encargado del despacho, a quien atribuyó experiencia en la administración pública y conocimiento del funcionamiento gubernamental.
Finalmente, el legislador reiteró que el momento exige dar seguimiento puntual a las investigaciones en curso, priorizando resultados sobre el debate político en torno al caso









