Un hecho inusual ocurrió esta mañana de jueves debajo de un puente de la calle Nogales y Sosa Vera al norte de la ciudad.
Lo anterior cuando dos hombres prendieron un asador y la gente al pasar, pensaban que estaban haciendo una carne asada.
Resulto que los dos malandrines eran unos «crikos» que estaban quemando cables de electricidad en el asador para extraerles el cobre y la intensión de vender ese material en chatarreras para seguir intoxicándose.
Los policías municipales llegaron al lugar y detuvieron a los dos adictos, pues además se estaban intoxicando.









