Después de tantos rumores y suposiciones, finalmente Guillermo Ochoa recibió el tan ansiado homenaje en la Copa del Mundo y jugó ante República Checa en el estadio Ciudad de México.
El histórico portero tricolor, que en Norteamérica 2026 participa en su sexta Copa del Mundo, hoy jugó la cuarta, ingresó de cambio al minuto 78 y recibió una ovación ensordecedora por parte de los 80 mil aficionados que colmaron las tribunas del Coloso de Santa Úrsula. Ochoa aplaudió a la gente, se tomó un momento para absorber lo que estaba pasando y al final del partido, no pudo contener las lágrimas arrodillado en el manchón penal. Él lo sabe, este pudo ser su último partido como futbolista profesional.
Al terminar el partido, Mateo Chávez, autor del primer gol del partido, se rindió en halagos para su compañero y leyenda tricolor.
“Es el primero en estar en el gimnasio, el último en irse, y esto es la cereza del pastel a su gran carrera. Es un ídolo para nosotros, nos ha guiado como grupo”, concluyó.









