La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, difundió este domingo un mensaje en el que advirtió que México enfrenta “una conversación muy delicada” en el exterior debido al manejo federal de la seguridad y a la protección de funcionarios señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado.
En un pronunciamiento dirigido a la ciudadanía, Campos afirmó que mientras la atención pública está puesta en la Selección Mexicana y el Mundial, en Estados Unidos se discuten escenarios que van desde acciones unilaterales contra cárteles en territorio mexicano hasta el posible impacto de la violencia en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La mandataria estatal señaló que incluso el presidente estadounidense ha sugerido que “no le importaría que desapareciera el tratado de libre comercio” y ha deslizado la posibilidad de operaciones militares terrestres contra organizaciones criminales asentadas en México.
Campos fue enfática al rechazar cualquier incursión extranjera en el país y sostuvo que su compromiso con la soberanía “no admite matices”. Sin embargo, advirtió que la discusión internacional no surgió de manera espontánea, sino —según dijo— de decisiones del gobierno federal.
Afirmó que el “régimen morenista” ha protegido a gobernadores y funcionarios señalados por autoridades estadounidenses, y que existen servidores públicos con órdenes de aprehensión que “son cobijados, abrazados y cuidados”, sin que se conozca el avance de sus casos.
También acusó a las fiscalías federales de perseguir a quienes combaten al crimen organizado mientras “no tocan a los acusados de vínculos con el narcotráfico”.
La gobernadora sostuvo que la verdadera amenaza a la soberanía no proviene del exterior, sino de la impunidad y de los presuntos vínculos entre actores políticos y grupos criminales.
“Lo que atenta más contra la soberanía de México no es un gobierno extranjero, sino la impunidad del crimen organizado”, afirmó. Añadió que el “auténtico entreguismo” es permitir que el narcotráfico tenga control político.
Campos exigió al gobierno federal “reflexionar” y no poner al país “por debajo de los intereses del partido”. Advirtió que, si llegara a ocurrir una incursión extranjera o si México perdiera el tratado comercial que sostiene millones de empleos, “la responsabilidad será únicamente del gobierno de Morena y de la 4T”.
La mandataria pidió a la ciudadanía no aceptar lo que calificó como un “juego perverso” que equipara soberanía con tolerar un “narcogobierno”. Llamó a exigir que se cumpla la ley y que se entregue a los funcionarios señalados, mencionando explícitamente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a otros presuntos implicados.
“Lo que está en juego es el desarrollo del país, la libertad y la seguridad de todas las familias mexicanas”, concluyó.









