La diputada federal Manque Granados asegura que la iniciativa busca «centralizar el poder» y que «daña a los productores» de Chihuahua.
La controversia en torno a la propuesta de Ley de Aguas Nacionales se intensifica. La diputada federal panista Manque Granados alzó la voz para rechazar la iniciativa, tachándola de ser un «agandalle más» del oficialismo para concentrar el poder.
Crítica a la Centralización y el Campo
Granados, quien participó en la mesa de diálogo realizada ayer jueves en el Congreso del Estado, enfocó su crítica en dos puntos principales:
Centralismo: La legisladora considera «grave la intención de devolver el poder al centralismo» y al oficialismo, lo que, a su juicio, afectaría la autonomía local.
Daño a Productores: Asegura que la ley es «regresiva» y que «daña a los productores,» poniendo en riesgo el origen de los alimentos y la actividad del campo.
Consultada sobre los puntos técnicos específicos de la refutación, la diputada señaló que, aunque no es experta en la materia, la oposición se centra «principalmente» en el tema de las concesiones de agua.
Ausencia de Morena y Voto en Contra
Granados afirmó que en la mesa de diálogo se escucharon las peticiones de los productores y que estaban convocadas todas las bancadas.
La diputada aprovechó para criticar la ausencia de los legisladores de Morena y PT, señalando que «no les preocupa nada, pero el campo menos,» en referencia a la falta de interés que percibe por parte de la mayoría.
La postura del Partido Acción Nacional es firme: «desde el PAN votaremos en contra de la ley.»









