Con el reconocimiento al mejor jugador del partido todavía en sus manos y una sonrisa que reflejaba la magnitud del momento vivido, Julián Quiñones se convirtió en una de las voces más importantes de la noche para la Selección Mexicana.
El delantero, decisivo en la victoria (2-0) sobre Ecuador, no ocultó su emoción por la clasificación, aunque dejó claro que dentro del vestidor nadie se conforma con lo conseguido hasta ahora.
Tras ser una de las figuras del encuentro, Quiñones aprovechó los reflectores para enviar un mensaje cargado de confianza y ambición de cara a los Octavos de Final de la Copa del Mundo.
El atacante aseguró que México tiene un equipo de calidad y que, pese a no tener tantos jugadores en el balompié de Europa, tiene las condiciones necesarias para competir ante cualquier rival y seguir avanzando en el torneo que disputa frente a su afición.
«Lo que verdaderamente importa esta noche es el resultado y no la parte individual. Estoy feliz de vestir esta camiseta y de entregar lo mejor de mí. Estamos buscando la gloria y hacer historia. Aunque algunos no estemos en Europa, eso no quiere decir que no estemos dando lo mejor para la Selección; que ellos jueguen allá no significa que sean mejores. Estamos dando un salto a nivel mundial», mencionó en zona mixta.
Quiñones, quien aprovechó cada oportunidad para pedir a la afición que mantuviera su respaldo incondicional al equipo, destacó la entrega y el compromiso de un grupo que dejó el alma sobre el terreno de juego.
«Por el trabajo y la unión que tenemos, no queremos decepcionar a nuestras familias, ni a la afición. Hoy salimos a jugarnos la vida. El apoyo de la gente nos motiva a dar lo mejor de nosotros dentro de la cancha», finalizó.









