Villahermosa, Tabasco.- En medio de cuestionamientos por presunto enriquecimiento inexplicable, José Ramiro “Pepín” López Obrador, secretario de Gobierno de Tabasco y hermano del expresidente Andrés Manuel López Obrador, salió al paso de las críticas por la adquisición de 13 ranchos y casi 700 cabezas de ganado, valorados en más de 17 millones de pesos.
La famosa frase de vivir en la austeridad y con 200 pesos en el bolsillo, utilizada por su hermano desde el gobierno federal pareció no haberle gustado al también político tabasqueño.
Durante un evento público este pasado fin de semana, Pepín respondió a los señalamientos con una frase que ha generado polémica: *“Hagan cuentas”*, en referencia al origen de sus propiedades.
“Tengo esas propiedades porque tuve una y luego me ofrecieron 10 hectáreas y las compré, luego me ofrecieron 11 hectáreas y las compré, pero la fui comprando poco a poco. Son propiedades chicas”, declaró sarcásticamente.
Los bienes fueron exhibidos por el comunicador Audelino Macario, quien accedió a la declaración patrimonial del funcionario.
Según los documentos, los ranchos fueron adquiridos al contado por 6.9 millones de pesos, mientras que el ganado fue valuado en 10.4 millones. Lo que ha encendido las alarmas es que, en 2023, Pepín declaró no tener empleo, empresa ni ingresos.
Sin negar la veracidad de los documentos, el funcionario morenista atribuyó la controversia a una estrategia mediática impulsada por “los poderosos del país” que, según él, no perdonan el legado de su hermano. “Yo no escondo absolutamente nada. Lo demás, lo que ellos se imaginan, es una cuestión mediática”, afirmó en total contradicción con sus actos.
Aunque inicialmente reconoció que las compras se realizaron durante el sexenio de AMLO (2018–2024), luego intentó matizar: “Yo adquirí las primeras tierras en el 2010, parece algo así, 2010, 2011… Andrés estaba, creo que fue del 18 al 24, algo así”, dijo, en un intento por deslindar los tiempos.
La declaración “hagan cuentas” ha sido interpretada por analistas como un reto y cinismo a la opinión pública, mientras que organizaciones civiles exigen una investigación formal sobre el origen de los recursos.
Por ahora, Pepín insiste en que todo está declarado y en orden, y que sus propiedades son fruto del esfuerzo empero nadie sabe de donde sacó el dinero y en efectivo para comprar todas esas propiedades.









