México.- El gobernador de Sonora, Plutarco Elías Calles, implementó medidas anticlericales para limitar la influencia de la Iglesia en el estado: cerró colegios y seminarios, expropió templos y conventos, y restringió la labor de los sacerdotes. Calles justificó estas acciones afirmando que el clero fomentaba la reacción y el fanatismo, e incluso podía generar conflictos con Estados Unidos.
A pesar de declarar que no era un acto de enemistad contra la Iglesia, sus medidas fueron percibidas como arbitrarias y autoritarias, provocando indignación entre los católicos. Sacerdotes acusados de involucrarse en política fueron encarcelados o expulsados del estado. Esta política reflejó el fanatismo y la intolerancia del gobernador hacia la Iglesia.









