Chihuahua, Chih.– Un empresario minero inglés, dos geólogos y un piloto chihuahuense salvaron la vida ayer, tras aterrizar de emergencia una avioneta en la sierra de Chihuahua, en los límites con Sinaloa y Durango, luego de haber sufrido un ataque a balazos desde tierra, en lo que fue considerado una posible confusión por parte de un grupo criminal con presencia en la región.
Otra versión apunta a que fue utilizado un dron de última generación para impactar la avioneta y derribarla.
Reportes extraoficiales de corporaciones de seguridad indicaron que la aeronave realizaba un sobrevuelo de inspección de proyectos mineros en la región de Guadalupe y Calvo, cuando fue atacada con armas de alto poder. Ante ello, los tripulantes pidieron auxilio vía radio, ya que la unidad comenzó a derramar combustible y aceite.
Con la avioneta dañada y tras emitir el llamado de emergencia, el piloto logró aterrizar en la pista de Santa Rosalía de Carrizales, una terracería utilizada para ese fin, luego de planear en los alrededores del Cerro Mohinora.
El punto donde descendió se ubica a unos 650 kilómetros de la capital del estado, lo que representa un trayecto de casi 10 horas debido a las condiciones de riesgo en los caminos.
Una vez en tierra, la avioneta fue localizada mediante un dron, presuntamente por el mismo grupo que la atacó.
Al percatarse de la situación, los tripulantes huyeron entre los cerros, desde donde observaron cómo el dron dejó caer cargas explosivas que destruyeron completamente la aeronave, la cual terminó calcinada.
Mientras buscaban refugio, un equipo militar a bordo de un helicóptero, que despegó de Badiraguato, Sinaloa, para atender el llamado de auxilio, logró ubicar la avioneta en la pista de la comunidad serrana.
Posteriormente, continuaron con la búsqueda de los afectados, quienes fueron localizados minutos después para ser rescatados y evacuados de la zona.
Algunas versiones señalan que las víctimas fueron resguardadas en una base militar en Sinaloa o trasladadas vía aérea a la ciudad de Chihuahua.
De acuerdo con informes no oficiales, la aeronave había partido a primera hora desde el aeropuerto de El Charco, ubicado cerca de la carretera a Cuauhtémoc, con el objetivo de sobrevolar una región serrana donde existen diversos proyectos mineros en operación y exploración.
A bordo viajaban cuatro personas, identificadas como trabajadores de la mina Drummond Gold Compañía Minera S.A. de C.V., encargada de proyectos en esta zona y otras comunidades.
El piloto fue identificado como L. R. M.; los geólogos como F. R. H. y E. L. D.; y el directivo extranjero como J. S. Sus datos completos se mantienen bajo reserva por motivos de seguridad; sin embargo, se informó que todos resultaron ilesos tras el ataque.









