Francia, Reino Unido y Alemania se suman a la ofensiva de EEUU e Israel contra Irán. Así lo han confirmado en un comunicado conjunto en el que aseguran que darán «todos los pasos necesarios» para defender sus intereses y los de sus aliados en la región.
Aunque en un primer momento se distanciaron del ataque de Donald Trump y Benjamin Netanyahu contra Teherán, las tres grandes potencias de Europa han decidido dar este paso a raíz de los bombardeos «indiscriminados y desproporcionados» del régimen de los ayatolás contra los países del Golfo.
«Las acciones irresponsables de Irán han atacado a aliados cercanos y ponen en peligro a nuestro personal militar y a nuestros civiles en toda la región», han informado París, Londres y Berlín en un comunicado conjunto.
«Adoptaremos las medidas necesarias para defender nuestros intereses y los de nuestros aliados en la región, incluso permitiendo acciones defensivas necesarias y proporcionadas para neutralizar en su origen la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones», señala la declaración.
«Hemos acordado trabajar conjuntamente con Estados Unidos y con los aliados de la región en esta cuestión», concluye el breve texto conjunto suscrito por Emmanuel Macron, Keir Starmer y Friedrich Merz.
El Reino Unido ha accedido a una petición de EEUU para permitir el uso de bases militares británicas con el fin de lanzar ataques «defensivos» contra posiciones de misiles iraníes, ha afirmado Starmer en una intervención de prensa.
Pero el primer ministro británico ha subrayado que Reino Unido ha aprendido las lecciones de los «errores de Irak» y que no participó en los ataques iniciales contra Irán ni «se sumará ahora a acciones ofensivas».
Las tres grandes potencias de Europa han tomado las riendas tras la falta de acuerdo en la reunión de emergencia de Asuntos Exteriores de la UE que se ha celebrado este domingo. Un encuentro que ni siquiera ha servido para pactar una declaración firmada por los Veintisiete Estados miembros.









