El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó el lunes con cárcel a cualquiera que dañe uno de sus proyectos de renovación insignia: el estanque reflectante del Monumento a Lincoln en Washington, cuya remodelación se volvió un foco de tensión política.
Trump contrató a empresas para vaciar el estanque de 610 metros de largo y repintarla de «azul bandera estadounidense». Pero poco después de que se completara el trabajo, el recubrimiento empezó a desprenderse y las algas volvieron el agua de un tono verde turbio.
El presidente culpó sin pruebas a vándalos.
«De todas las MUCHAS estatuas y fuentes que hemos reconstruido, renovado, limpiado y reparado, la única que ha sido objeto de vandalismo fue el estanque reflectante», escribió el presidente estadounidense en su red Truth Social.
«Recuerden que existe una pena de prisión de 10 años por la destrucción, o incluso el intento de destrucción, de este tipo de cosas, ¡que se aplicará plenamente!», amenazó.
La explanada «recuperará pronto su buena salud. Vamos a tener que vaciar el agua para reparar (…) dos pequeñas zonas, dos zonas muy pequeñas», declaró luego a periodistas en la Casa Blanca.
Miembros de la Guardia Nacional y la Policía de Parques de Estados Unidos realizan patrullajes alrededor del estanque. El servicio de policía de los parques nacionales indicó que cinco personas habían sido detenidas por «vandalismo» y que se habían levantado actas de infracción a otras cinco.
Trump responsabilizó a personas «enfermas, perturbadas» de vandalizar el estanque.
El presidente estadounidense ha puesto en marcha numerosas obras en Washington y en la Casa Blanca, muchas de ellas criticadas por su costo, las condiciones opacas de adjudicación de los trabajos o su carácter ostentoso.
El revestimiento del estanque se instaló como parte de su proyecto de más de 14 millones de dólares.
El presidente ha confirmado que los problemas probablemente requieren vaciar el estanque otra vez para reparar el revestimiento, y prometió una solución rápida, sin detallar cuál puede ser.
Incluso si alguien hubiera desprendido deliberadamente el revestimiento, eso no explica la proliferación de algas, que apareció con mayor intensidad que lo que solía ocurrir antes de la renovación.









