El Instituto Chihuahuense para la Transparencia y Acceso a la Información Pública (Ichitaip) se encuentra en el centro de un debate legislativo que podría transformar su estructura institucional.
Este año, el organismo ejerció un presupuesto cercano a los 100 millones de pesos, destinado principalmente al pago de nóminas y operación. Sin embargo, voces dentro del Congreso del Estado han comenzado a cuestionar su permanencia como ente autónomo.
La discusión surge en el contexto de la reforma federal impulsada por Morena y sus aliados, que busca la desaparición del Instituto Nacional de Transparencia (INAI), lo cual obliga a los estados a revisar sus propios órganos garantes.
En Chihuahua, algunos diputados han planteado la posibilidad de reconvertir al Ichitaip en un organismo descentralizado, pero adscrito a la Secretaría de la Función Pública, lo que implicaría una reconfiguración profunda de sus atribuciones y autonomía.
Sergio Facio Guzmán, consejero presidente del Ichitaip, ha defendido la continuidad del instituto como ente independiente, argumentando que su desaparición o sectorización sería un retroceso en materia de derechos ciudadanos.
“La opción menos regresiva es seguir con un organismo descentralizado, no sectorizado, siguiendo el modelo del antiguo IFAI”, declaró recientemente.
A pesar de los señalamientos sobre el gasto ejercido, Facio Guzmán informó que el Ichitaip logró ahorros por 5.7 millones de pesos en 2025, por lo que no solicitaron ajustes inflacionarios para el presupuesto 2026.
No obstante, el debate legislativo continúa, y se espera que en las próximas semanas se presenten iniciativas formales para modificar la Ley de Transparencia estatal.
La posible transformación del Ichitaip se da en un momento crítico para la protección de datos personales y el acceso a la información pública. Expertos advierten que la desaparición de organismos autónomos podría generar vacíos institucionales y debilitar los mecanismos de rendición de cuentas.









