El alcalde de El Paso, Renard Johnson, expresó su inconformidad por la restricción temporal del espacio aéreo que fue aplicada en la ciudad y posteriormente revocada por la Administración Federal de Aviación (FAA), al considerar que la medida “nunca debió haber ocurrido”.
El edil señaló que una suspensión de este tipo impacta de manera directa la economía regional y la dinámica fronteriza, ya que afecta operaciones comerciales y vuelos en el Aeropuerto Internacional de El Paso, uno de los principales puntos de conexión entre el oeste de Texas, Nuevo México y el norte de México.
Durante el periodo en que estuvo vigente la restricción, aerolíneas como Southwest realizaron ajustes en sus itinerarios y cancelaron temporalmente vuelos de salida y llegada, mientras notificaban a pasajeros ante la incertidumbre generada por la disposición federal.
De acuerdo con cifras oficiales, la terminal aérea movilizó alrededor de 3.49 millones de pasajeros en los primeros 11 meses de 2025, lo que subraya su relevancia estratégica para la región.
Aunque autoridades federales aclararon que no existía una amenaza directa contra la aviación comercial, el episodio generó cuestionamientos en torno a la coordinación y los protocolos de respuesta ante posibles riesgos relacionados con el uso de drones en la zona fronteriza.









