El senador morenista Javier Corral Jurado abrió un flanco incómodo dentro de su propio partido al admitir que la reforma judicial aprobada hace apenas unos meses ya muestra fallas de origen. Su petición: revisarla antes de completar la designación de la otra mitad de juzgadores que quedaron pendientes.
Para el exgobernador de Chihuahua, el primer año de implementación dejó al descubierto “casos ejemplares de desconocimiento brutal” en varios estados, evidencia —dijo— de que los criterios de selección fueron insuficientes y poco rigurosos.
“Estamos obligados a analizar qué ha pasado en el primer año”, señaló el también presidente de la Comisión de Justicia en el Senado, quien insistió en que deben establecerse “criterios mucho más claros y definidos del universo de candidatos”, privilegiando la carrera judicial, la experiencia y el conocimiento.
Corral fue más allá: “Tiene que haber exámenes”. Su postura contrasta con la línea dominante dentro de la Cuarta Transformación, donde la instrucción ha sido defender la reforma judicial sin matices, pese a que aún no cumple ni medio año en operación.
La grieta interna ya no es menor. Y el reconocimiento de fallas tan temprano tampoco.
Las declaraciones de Corral han provocado un debate de criticas al interior del partido Morena.









