La ceremonia terminó y de inmediato la fiesta empezó con la felicidad de los ganadores posando y llevando felices su estatuilla por todos lados del salón.
Algunos famosos se quedaron a la fiesta oficial de la Academia en el Governors Ball, otros desde temprano llegaron a la organizada cada año por la revista Vanity Fair y, en otro lugar, se celebró la gala benéfica de Elton John, en la que reúne donativos para la investigación en busca de una cura contra el VIH-sida.
A la fiesta de Vanity Fair llegaron Christopher Nolan, su esposa (con sus estatuillas) y sus hijos que, si bien eran las estrellas de la noche con el triunfo de Oppenheimer y todos se les acercaban, se limitaron a sonreír y a agradecer las felicitaciones para después de un rato, disfrutar unas hamburguesas.
Billie Eilish no tardó en pasar con dos amigos y su Oscar colgado de un brazo.









