“Nos poníamos a arreglar el mundo… también nos dábamos ánimo”, dijo al recuperar su libertad bajo prisión domiciliaria hace poco más de una semana.
Por Redacción HBM Noticias.
Chihuahua, México.— Tras abandonar hace poco más de una semana el penal federal del Altiplano luego de más de dos meses recluido, el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, narró a reporteros cómo fueron sus días dentro del centro de máxima seguridad, donde coincidió y convivió con varios exmandatarios estatales procesados por delitos graves, entre ellos el de Chihuahua César Duarte Jáquez quien lleva diez meses ahí recluido, Tomás Yarrington, Mario Marín y Ángel Aguirre.
Ruffo, quien actualmente enfrenta su proceso bajo prisión domiciliaria, explicó que durante su estancia en el penal permanecía 21 horas encerrado en su celda —una rutina que él mismo describió como “terrible” y “humillante”— y contaba únicamente con cuatro horas al día para salir a un área abierta donde coincidía con otros internos, incluidos los exgobernadores mencionados.
El exmandatario panista relató que ese tiempo de convivencia se convertía en un espacio para caminar, hacer ejercicio y sostener largas conversaciones políticas con los otros exgobernadores recluidos.
En tono anecdótico, Ruffo dijo que en esas charlas “nos poníamos a arreglar el mundo… también nos dábamos ánimo”, una dinámica que, según él, le ayudó a mantener estabilidad emocional y evitar el llamado “carcelazo”, término con el que describió la pérdida de seguridad psicológica provocada por el aislamiento.
Ruffo detalló que las pláticas se daban tanto en el patio como en los pasillos del módulo donde estaban recluidos, y que incluso otros internos escuchaban y reaccionaban desde distintos niveles del penal. En esas conversaciones, dijo, se abordaban temas de política nacional, reconstrucción institucional y experiencias personales de cada uno frente a sus procesos judiciales. El tema de la persecución política era de los más frecuentes.
De acuerdo con su propio testimonio, Ruffo compartió área con el ex mandatario César Duarte Jáquez, exgobernador de Chihuahua, procesado por operaciones con recursos de procedencia ilícita, y cuyo juicio aún no empieza.
De igual manera con Tomás Yarrington, exgobernador de Tamaulipas, detenido por delitos relacionados con crimen organizado; Mario Marín, exgobernador de Puebla, procesado por diversos delitos federales y Ángel Aguirre, exgobernador de Guerrero, también bajo proceso.
Ruffo señaló que, aunque cada uno enfrentaba situaciones judiciales distintas, el intercambio de ideas y el ánimo mutuo se volvió parte esencial de la rutina diaria dentro del penal.
El exgobernador dejó el penal en Almoloya de Juárez el 26 de septiembre de 2026, luego de que una jueza federal le concediera prisión domiciliaria por motivos de salud y edad. Ruffo enfrenta acusaciones por presunta participación en una red de contrabando de hidrocarburos, aunque sostiene su inocencia.
En el caso del ex gobernador de Chihuahua, personas que lo han visitado recientemente revelaron a este medio de comunicación que se le han incrementado las medidas de vigilancia, de igual manera su estado de salud no es el más óptimo.




