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Barrientos La Noticia

Burla Nacional: Regresa el “narco gobernador” Rocha Moya a sus funciones

El llamado "Narco Gobernador" Rocha Moya regresa con todo el respaldo del aparato gubernamental morenista.

Edición 063/2026

Buenos días Chihuahua, hoy es viernes 21 de agosto de 2026.

La tragicomedia política mexicana impulsada por Morena sumó un nuevo capítulo con el regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, algo absolutamente insólito por todos los vínculos públicos que se han acreditado del llamado «narco gobernador» amigo cercano a Andrés Manuel López Obrador.

Tras más de 100 días separado del cargo por las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos que lo vinculan con “Los Chapitos”, el morenista anunció que retomará funciones para concluir su sexenio el 31 de octubre de 2027.

Con tono solemne, Rocha aseguró que la Fiscalía General de la República no encontró pruebas en su contra y que vuelve “con la frente en alto”. En redes sociales se declaró inocente de las “patrañas urdidas por la ultraderecha” y afirmó que su regreso es un acto de deber hacia los sinaloenses.

El 1 de mayo, Rocha solicitó licencia al Congreso de Sinaloa tras ser señalado en Estados Unidos de haber recibido apoyo del Cártel de Sinaloa para ganar la elección de 2021. Según la acusación, “Los Chapitos” incluso ordenaron robar papeletas de sus opositores y, a cambio, recibieron protección política y espacios en el gobierno estatal.

Sin embargo, en México la historia se cuenta distinto: la FGR concluyó que no existen elementos para imputarlo y el gobernador regresa como si nada hubiera ocurrido. La burla es evidente: mientras en el extranjero se documentan vínculos con el narcotráfico, en el país se normaliza el blindaje político.

El regreso de Rocha Moya es también un mensaje del partido en el poder. Morena, que se presenta como la “esperanza de México”, exhibe que la esperanza se traduce en impunidad cuando se trata de proteger a los suyos. La presidenta Claudia Sheinbaum lo dejó claro: “es decisión de él” volver al cargo.

La escena raya en lo grotesco: un gobernador acusado de pactar con el crimen organizado retoma funciones, se declara inocente y promete defender su honorabilidad “implacablemente”. La política mexicana se convierte así en un circo donde la ciudadanía es el público obligado a presenciar la obra.

El regreso de Rocha Moya no solo es un golpe a la credibilidad institucional, sino una burla directa a los sinaloenses y a todo el país. El mensaje es devastador: en México, las acusaciones de narcotráfico no son suficientes para frenar a un político, siempre que esté arropado por el poder.

La farsa continúa y el “narco gobernador” vuelve al escenario, protegido por el blindaje morenista y por un sistema que ha normalizado la impunidad como parte de su funcionamiento.

La política mexicana ha caído en lo peor de su historia.