El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Chihuahua afirmó que no participará en la confrontación política entre el Gobierno estatal y la administración federal, al considerar que este tipo de disputas generan una polarización que poco aporta a la ciudadanía.
El dirigente estatal del PRI, Alejandro Domínguez, señaló que el partido mantendrá una postura crítica frente a las autoridades, independientemente del nivel de gobierno, pero evitará tomar partido en una disputa que, desde su perspectiva, termina beneficiando políticamente a Morena.
“No vamos a entrar en ese esquema de polarización”, manifestó el líder priista, quien sostuvo que la discusión pública debe centrarse en las necesidades y problemas que enfrenta Chihuahua.
Domínguez cuestionó que la falta de recursos para el estado pueda atribuirse únicamente a la relación entre la gobernadora Maru Campos y el Gobierno federal. Consideró que existe un problema estructural relacionado con un presupuesto federal centralizado que ha reducido la capacidad de las entidades para impulsar obras y proyectos productivos.
El dirigente priista insistió en que el PRI continuará haciendo señalamientos y presentando propuestas sobre el desempeño de los gobiernos, pero con una visión enfocada en las condiciones que requiere Chihuahua para los próximos años.
“Si quieren pelear, que se peleen”, expresó al referirse a la confrontación política, al tiempo que destacó que los ciudadanos esperan resultados en asuntos prioritarios como seguridad, salud, hospitales, carreteras y educación.
Domínguez sostuvo que estos temas deben ocupar el centro de la agenda pública, por encima de las diferencias partidistas entre los gobiernos estatal y federal.




