Presentarse en las rondas de eliminación directa de una Copa del Mundo suele generar gran ilusión en la afición mexicana, aunque casi siempre tiene el mismo desenlace: Tristeza.
Cruel historia que Javier Aguirre y sus dirigidos esperan cambiar esta noche en el estadio Ciudad de México, único escenario en el mundo donde la Selección Mexicana ha ganado un partido a vencer o morir dentro del máximo evento futbolístico.
El de esta noche, frente a Ecuador, será el undécimo duelo sin mañana que el Tricolor disputa en una Copa del Mundo. De los anteriores 10, sólo ganó uno, empató dos y perdió siete. Por si fuera poco, el par de ocasiones que igualó terminó eliminado en serie de penaltis.
La única alegría llegó hace cuatro décadas, en la edición de México 1986. Los entonces dirigidos por Velibor Milutinovic derrotaron a Bulgaria (2-0) en los octavos de final, en el Estadio Azteca, del que el comité organizador decidió sacar al representativo nacional y enviarlo al Universitario de Monterrey, donde fue eliminado por Alemania Federal en serie de penaltis (4-1), después de empatar sin anotaciones.
La otra eliminación desde el manchón llegó en Estados Unidos 1994, frente a Bulgaria en octavos de final. Los 120 minutos finalizaron igualados (1-1), pero los europeos se impusieron (3-1) en la serie decisiva.
México 1970, Francia 1998, Corea del Sur-Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018, fueron las siete ediciones en las que el Tricolor quedó fuera al perder su primer duelo de segunda ronda.
El de 1970, contra Italia (1-4), se llevó a cabo en La Bombonera de Toluca, mientras que el de 2006 —frente Argentina (1-2)— se definió en tiempos extra.









