Una aeronave ligera fue alcanzada por múltiples disparos mientras realizaba un vuelo sobre la zona serrana de Guadalupe y Calvo, lo que habría provocado su desplome y activó un amplio despliegue de búsqueda entre los límites de Chihuahua, Sinaloa y Durango.
Información preliminar obtenida por cuerpos de seguridad señala que el ataque ocurrió en las inmediaciones de la región conocida como *Cabeza del Cuervo*, donde presuntos grupos armados abrieron fuego con armas de alto poder contra la avioneta, obligándola a descender en un punto de difícil acceso.
De manera extraoficial, se menciona que en la aeronave viajaban personas vinculadas al proyecto minero de Copalquín, en Durango. Sin embargo, hasta ahora no existe confirmación oficial sobre cuántos ocupantes iban a bordo ni sobre su condición.
Autoridades estatales y federales han iniciado recorridos tanto aéreos como terrestres para localizar los restos del aparato, en una zona marcada por la confrontación entre organizaciones criminales que disputan el control del corredor serrano.
Fuentes consultadas apuntan a que el ataque habría sido ejecutado por integrantes de *La Línea*, grupo que mantiene presencia en parte de esta región tras enfrentamientos con células rivales.
No se ha confirmado el derribo ni se han ofrecido datos sobre posibles víctimas, lo que incrementa la tensión y la incertidumbre en torno a este episodio.
El hecho representa una escalada en la violencia que golpea al estado, donde la disputa criminal ya no se limita a caminos y comunidades, sino que ahora se extiende también al espacio aéreo.









