Edición 040/2026
Buenos días Chihuahua.
Hoy es viernes 13 de febrero de 2026.
La política mexicana acumula paralelismos que con el paso del tiempo, se vuelven inevitables. Uno de ellos emerge hoy con fuerza: la comparación entre Jesús Ramírez Cuevas, exvocero del presidente Andrés Manuel López Obrador y actual coordinador de asesores de Sheinbaum, y el empresario Jorge Gutiérrez “La Coneja”, operador financiero del PRI en Chihuahua durante el gobierno de César Duarte.
Ambos aparecen en relatos públicos vinculados a presuntos desvíos millonarios para financiar campañas políticas. Sin embargo, sus trayectorias judiciales no podrían ser más distintas.
En 2017, la Fiscalía de Chihuahua al mando de Javier Corral señaló y acusó penalmente a Jorge Gutiérrez “La Coneja” por participar en el desvío de 246 millones de pesos provenientes de la Secretaría de Hacienda estatal. Según las investigaciones, esos recursos habrían sido canalizados a campañas del PRI en diversos estados del país.
El caso se convirtió en un símbolo de la llamada “Operación Zafiro”, un esquema nacional de triangulación de recursos públicos hacia fines electorales. Gutiérrez fue detenido, procesado en Chihuahua y exhibido como uno de los operadores clave de la red.

El empresario Jorge Gutiérrez «La Coneja» fue detenido y procesado en Chihuahua por acusaciones de financiar campañas políticas en diversos estados del país con recursos que salieron de las arcas estatales.
Años después -en la actualidad-, un señalamiento público de dimensiones mucho mayores apareció en el libro del escritor y exconsejero jurídico presidencial obradorista Julio Scherer Ibarra titulado «Ni venganza ni perdón».
En su obra, Scherer afirma que Jesús Ramírez Cuevas habría operado el desvío de más de 27 mil millones de pesos, provenientes del llamado «huachicol», recursos que —según su versión— habrían terminado financiando campañas de Morena en varios estados del país, cuyos beneficiarios de esa ayuda son hoy gobernadores.
Se trata de una acusación explosiva, no solo por el monto, sino porque proviene de un exintegrante del círculo más alto y cercano del propio presidente López Obrador. Scherer no presenta una denuncia formal, pero sí coloca el tema en la arena pública con una narrativa que obliga a revisar el espejo histórico.
La diferencia en el desenlace de ambos casos abre un espacio de análisis sobre la forma en que el sistema político mexicano administra la justicia cuando se trata de operadores electorales, pero sobre todo la impunidad que gozan los presuntos responsables bajo el amparo del poder político.

Ramírez Cuevas en el centro del escándalo por el libro de Julio Scherer.
En el caso de “La Coneja”, el gobierno de Chihuahua con el polémico Javier Corral al mando impulsó una feroz persecución e investigación que terminó en detención del empresario priista, empero en el caso de Ramírez Cuevas, las acusaciones provienen de un libro, no de una carpeta de investigación. Hasta ahora, ninguna autoridad ha iniciado un proceso penal formal en contra de Ramírez y es lo mas cuestionable, pero la acusación proviene de un personaje clave y de primer nivel dentro del actual circulo presidencial de Sheinbaum.
La narrativa de Scherer en su libro coloca a Ramírez Cuevas en un lugar similar al que ocupó “La Coneja” en el sexenio cuando gobernaba Enrique Peña Nieto y estaba Manlio Fabio Beltrones al frente del CEN del PRI: el de un operador acusado de desviar recursos públicos multimillonarios hacia campañas. Pero el desenlace, al menos por ahora, es radicalmente distinto.
Ramírez Cuevas goza de la protección del gobierno de la llamada 4T, donde sorprendentemente no tiene ni una sola carpeta de investigación en su persona, no así en los EUA donde en una corte en Nueva York y en Texas, el nombre de Jesús Ramírez Cuevas aparece de manera peligrosa, según el dicho de Julio Scherer.
Para la opinión pública en Chihuahua y en el país, el paralelismo funciona como un recordatorio de que los mecanismos de financiamiento político ilegal siguen siendo una zona oscura, independientemente del partido que gobierne.
¿Qué dirá el neomorenista Javier Corral ahora que pertenece a un partido político que parece superar y en mucho, el desvío de recursos públicos para favorecer a candidatos, hoy gobernadores flamantes de Morena?, algo que él denunció insistentemente en su tiempo para justificar su Operación Justicia.
El tema de las denuncias de corrupción del libro de Scherer ha acaparado los principales noticieros nacionales e internacionales, y ha abierto un intenso debate en el ámbito político y social.
Veamos hasta donde aguanta el liderazgo de la presidenta Sheinbaum para tratar de dar respuesta a estos escándalos heredados por AMLO, y que poco a poco la debilitan por su inacción.
Al tiempo.










