El coordinador de la bancada del PRI en el Congreso del Estado de Chihuahua, Arturo Medina, aseguró que la salida de Adán Augusto López Hernández de la coordinación de senadores de Morena pone en evidencia una división interna cada vez más profunda al interior del partido gobernante, rumbo a los procesos electorales de 2027 y 2030.
El legislador priista consideró que este relevo no puede interpretarse como un hecho aislado, sino como parte de un proceso acelerado de reacomodos y tensiones dentro de Morena. A su juicio, el movimiento refleja un rompimiento interno que se ha venido gestando en los últimos meses.
Medina afirmó que la decisión responde tanto a conflictos internos como a la intención de contener señalamientos que han vinculado a actores del partido con presuntos casos de narcopolítica, en un contexto de mayor presión internacional, particularmente del gobierno de Estados Unidos, para que México enfrente con mayor seriedad el problema del crimen organizado.
El coordinador del PRI en el Congreso local señaló que los cambios en posiciones estratégicas no resuelven el problema de fondo, al advertir que el principal desafío es erradicar la influencia del crimen organizado en estructuras del poder público.
Asimismo, sostuvo que las disputas internas de Morena tienen repercusiones más amplias en el modelo de gobierno que, dijo, ha normalizado prácticas como la corrupción, la falta de transparencia y la concentración del poder, además de descuidar áreas clave como infraestructura, salud, educación y seguridad.
Finalmente, Arturo Medina destacó que Chihuahua ha tomado una ruta distinta al rechazar el proyecto político de Morena, al señalar que en la entidad se defiende la pluralidad, el equilibrio entre poderes y el respeto a las instituciones. Añadió que, aunque Morena llegará dividido a las elecciones de 2027, el reto principal es fortalecer la exigencia ciudadana por un país con legalidad, transparencia y democracia.









