Chihuahua tendrá una derrama económica estimada de 20 millones de pesos por la venta de tamales este Día de la Candelaria, pero detrás de esa cifra hay una historia más amplia: una tradición tan arraigada como en el centro del país que activa a pequeños negocios locales y marca el primer respiro económico del año.
La celebración del Día de la Candelaria se ha convertido en un motor económico inesperado. De acuerdo con la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), la capital generará alrededor de 20 millones de pesos en ventas, impulsadas principalmente por la compra de tamales y los insumos que rodean su preparación.
La derrama no se concentra únicamente en las tamalerías. La cadena productiva que se activa incluye: Tortillerías y molinos por la masa, carnicerías por los rellenos, tiendas de abarrotes por hojas, manteca y desechables.
Este ecosistema comercial se beneficia desde el 1 de febrero, cuando comienzan los pedidos masivos, y alcanza su pico el día 2, cuando quienes “sacaron el monito” en la Rosca cumplen con la tradición.
Mientras a nivel nacional la Candelaria dejará 1,800 millones de pesos, de los cuales 1,400 millones provienen solo de tamales y atole, Chihuahua aporta una fracción pequeña pero significativa.
Aun así, los 20 millones proyectados representan una bocanada de oxígeno para comerciantes que vienen de la cuesta de enero y que encuentran en esta fecha su primer repunte del año.









