El brote de sarampión que se presentó en Chihuahua se encuentra prácticamente bajo control, informó el secretario de Salud federal, David Kershenobich, al señalar que la mayor concentración de casos activos en el país se ha desplazado al estado de Jalisco, seguido por Chiapas, Michoacán y Guerrero.
Durante su participación en La Mañanera del Pueblo, el funcionario explicó que Chihuahua logró frenar la propagación del virus gracias a un incremento acelerado en las coberturas de vacunación, lo que permitió estabilizar la transmisión tras ser una de las primeras entidades con repunte de casos.
En contraste, Jalisco enfrenta actualmente el brote más significativo a nivel nacional. En esa entidad, la cobertura de la primera dosis se elevó de 65 a 89 por ciento; la segunda dosis, de 64 a 89 por ciento; y la tercera, de 61 a 84 por ciento. No obstante, la meta nacional continúa siendo alcanzar al menos el 95 por ciento, porcentaje necesario para interrumpir la cadena de contagio.
Kershenobich indicó que Chiapas mantiene también una alta incidencia de casos, mientras que Michoacán y Guerrero registran niveles que han obligado a reforzar las acciones de contención sanitaria.
Como parte de la estrategia federal, la Secretaría de Salud aplica un barrido vacunal intensivo, que consiste en vacunar a la población de 25 manzanas a la redonda cada vez que se detecta un caso confirmado, además de realizar jornadas masivas tanto en zonas urbanas como rurales.
El secretario alertó que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa, incluso más que el COVID-19. Mientras el coronavirus podía transmitirse a unas cuatro personas en promedio, el sarampión puede infectar hasta 15 o 16 personas a partir de un solo caso, además de permanecer activo en el ambiente hasta por dos horas.
Las vacunas se encuentran disponibles en unidades del IMSS, IMSS-Bienestar, ISSSTE y centros de salud estatales, y se habilitó la línea telefónica 079 para orientar a la población sobre los puntos de vacunación.
Finalmente, Kershenobich subrayó que el objetivo inmediato es conservar la certificación de México como país libre de sarampión, para lo cual se cuenta con un plazo de dos meses otorgado por organismos internacionales, en un contexto donde Canadá y Estados Unidos ya han perdido dicho estatus sanitario.









