En una sesión realizada el pasado miércoles, el Órgano de Administración del Tribunal Superior de Justicia de Chihuahua (TSJ) acordó la baja de varios secretarios de sala sin que se expusieran públicamente los motivos, según confirmaron a este medio fuentes con conocimiento directo del encuentro.
La decisión habría sido tomada por los cinco integrantes del órgano colegiado —Karla Esmeralda Reyes, Eduardo “Lalo” Gómez Bustamante, Minerva Correa Hinojosa, Judith Ávila Burciaga y una integrante adicional— quienes desde septiembre pasado asumieron el control administrativo del Poder Judicial, incluyendo recursos humanos, adscripciones y nombramientos.
De acuerdo con la información obtenida, durante la sesión se sometió a votación la separación de varios secretarios de sala, pese a que no se presentaron expedientes disciplinarios, evaluaciones negativas o procedimientos previos que justificaran la medida.
Las notificaciones internas habrían comenzado a circular de manera inmediata.
Trabajadores consultados señalaron que la falta de argumentos documentados genera incertidumbre, pues los secretarios de sala forman parte del personal técnico especializado que sostiene el funcionamiento de las Salas Civiles, Penales y Familiares.
Fuentes internas del Tribunal indicaron que detrás de las bajas existiría presión de algunos magistrados para colocar personal cercano en posiciones estratégicas.
El Órgano de Administración —creado para sustituir al extinto Consejo de la Judicatura— tiene la facultad exclusiva de realizar nombramientos y remociones, lo que ha generado tensiones desde su instalación.
Aunque no existe confirmación oficial, trabajadores del Poder Judicial interpretan los movimientos como parte de un reacomodo interno que busca consolidar cuotas de influencia en las Salas, especialmente en un contexto donde el Tribunal de Disciplina Judicial también ha comenzado a operar.
Hasta el cierre de esta edición, el Tribunal Superior de Justicia no ha emitido comunicado alguno sobre las bajas ni sobre los criterios utilizados para aprobarlas.
Tampoco se ha informado si los secretarios afectados tendrán acceso a recursos de revisión o si se abrirán procesos de reposición.
La operación del nuevo Órgano de Administración ha generado expectativas y preocupación entre el personal judicial, pues sus decisiones impactan directamente en la estructura interna del TSJ.
Las recientes bajas se suman a una serie de movimientos administrativos que han marcado el inicio de una nueva etapa en el Poder Judicial del Estado.









