Risas contagiosas, pastel y el inconfundible aroma de pizza recién horneada llenaron el Centro de Asistencia Social “CRRAV”, en la colonia Mármol, donde 64 niñas y niños vivieron una tarde inolvidable gracias al Proyecto Amor SLM, impulsado por la empresa Stellar Leap Media Ltd.
Con sede en Denver, Colorado, y una filial en Monterrey, Nuevo León, la compañía decidió acercarse a la niñez que habita esta casa-hogar para recordarles que no están solos. Acompañados por creadores de contenido y colaboradores de redes sociales, llevaron zapatos, ropa, comida, refrescos, pastel y regalos que desataron sonrisas difíciles de borrar.
Esta actividad forma parte de la labor humanitaria que Stellar Leap Media ha promovido desde su fundación en 2018. En siete años, la organización ha logrado apoyar a más de 100 mil familias en situación vulnerable en distintos países, con el objetivo de sumar voluntades que quieran marcar una diferencia.
“Queremos seguir organizando eventos como este. Que más personas se unan para apoyar a familias de escasos recursos, a residentes de albergues y a adultos mayores en situación vulnerable”, expresaron los organizadores durante la celebración.
Aunque su enfoque comercial está en la promoción de libros electrónicos y servicios multimedia en más de 50 países, Stellar Leap Media también impulsa iniciativas sociales que promueven la creatividad, la colaboración y el beneficio mutuo. Su misión, afirman, es enriquecer la vida de las comunidades.
Durante el convivio, las niñas y los niños participaron en juegos, música y dinámicas diseñadas para regalarles un día distinto. La emoción se hizo presente al recibir sus obsequios, sorprendidos por la generosidad de personas que, sin conocerlos, decidieron abrazarlos con empatía.
Para el personal del albergue, este tipo de visitas representan pequeños rayos de esperanza. La jornada concluyó con una invitación abierta a quienes deseen compartir tiempo y apoyo con quienes más lo necesitan. Porque, como dijeron los colaboradores, a veces un gesto basta para convertirse en el recuerdo más bonito de la infancia.









