Gabriela Estrada Pedraza, trabajadora y derechohabiente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ha denunciado públicamente un caso de presunta negligencia médica que ha afectado gravemente su salud y calidad de vida.
Su historia refleja una serie de omisiones, demoras y contradicciones dentro del sistema que, según ella, la han dejado sin atención adecuada y en constante sufrimiento.
El pasado 2 de agosto, Gabriela acudió a consulta con el ortopedista Jorge Armando Rodríguez Tarango, quien le informó que su rodilla izquierda presentaba un desgaste severo y que probablemente requeriría cirugía.0
El especialista solicitó una resonancia magnética, pero la agenda disponible para realizarla estaba fijada hasta el 16 de diciembre de 2025, cuatro meses después de la consulta.
“Ya me hice la resonancia por mi cuenta. Traigo líquido, los meniscos dañados y no sé qué otra complicación. Trabajo parada y no aguanto mi pierna”, relata Gabriela, visiblemente afectada por el dolor físico y la falta de atención médica.
Intentando obtener orientación y seguimiento, Gabriela acudió con la médica familiar Dra. Elda Herrera. Sin embargo, según su testimonio, la doctora se negó a atenderla, argumentando que el caso ya era responsabilidad del especialista. “Me dijo que no me quiere ver ahí”, afirma Gabriela.
En su búsqueda por una cita médica, Gabriela madrugó el pasado 18 de agosto, fecha en la que supuestamente se abrirían nuevas agendas. “Nos dijeron que llegaban ese día, pero todo fue mentira. No había nada. Solo nos hicieron perder tiempo y esperanza”, denuncia.
Este caso se suma a una creciente preocupación por la calidad de atención en el IMSS, especialmente en áreas de especialidad donde las demoras pueden agravar condiciones médicas. Gabriela exige que se le brinde atención oportuna y que se investigue el actuar de los médicos involucrados.









