Los empleados del Tribunal Superior de Justicia se encuentran cada vez más molestos por el cierre de una parte del estacionamiento, ubicado en el sótano Uno de la ciudad judicial, luego de que han pasado más de ocho meses del inicio de las obras de reparación en el lugar.
Durante el mes de diciembre del año dos mil veinticuatro, se dispuso el cierre del estacionamiento número uno de la ciudad judicial, esto debido a problemas estructurales en la construcción.
Según comentarios de los mismos empleados, el cierre del estacionamiento fue provocado sin necesidad de ello, y debido a que la Unidad de Gestión Ambiental y seguridad (GASLA) -unidad que de alguna manera hace las veces de Protección Civil al interior del Tribunal-, no se hizo cargo de la evaluación de riesgo a efecto de únicamente acordonar las áreas de riesgo, y en su lugar le dio dicha responsabilidad a la Dirección de Seguridad Interna, unidad que se encarga únicamente de otorgar tarjetas para acceso a los estacionamientos y su seguridad, es decir para evitar robos o que no entren personas ajenas a dichos lugares, por lo tanto esta Dirección no contaba con el conocimiento para la evaluación de riesgos.
Por este motivo, según señalan los afectados, la Dirección de Seguridad Interna, ante el desconocimiento de la materia, y a efecto de no incurrir en responsabilidad por cualquier percance que aconteciera con los automóviles del personal debido a cualquier daño en la estructura del estacionamiento, procedió a cerrar el estacionamiento en su totalidad, sin que se realizara un verdadero análisis de las necesidades del lugar.
Incluso señalan que a simple vista el estacionamiento no parece tener daños más allá de un cinco por ciento aproximadamente.
A fin de ilustrar la incongruencia de la mencionada medida, los empleados apuntan que en el estacionamiento número uno sí se resguardan automóviles, los que forman parte de la flotilla oficial del poder judicial.
Finalmente, indican que han observado que durante largos periodos de tiempo no se realizan trabajos de reparación en ninguno de los dos estacionamientos señalados, lo que incrementa la inconformidad de empleados y usuarios en general.
Lo anterior ha provocado también graves problemas de estacionamiento en gran parte del centro de la ciudad, pues los empleados han tenido que ocupar lugares que en otras circunstancias estarían disponibles para la ciudadanía.









