CHIHUAHUA, México — La cuenta regresiva ha comenzado para México, que debe saldar más de la mitad de su deuda de agua con Estados Unidos antes de la fecha límite del 24 de octubre, según el Tratado de Aguas Internacionales de 1944. La situación se complica por la amenaza de posibles sanciones por parte del expresidente Donald Trump, quien ha advertido que no habrá flexibilidad si México no cumple con la entrega.
A tan solo tres meses de que termine el ciclo quinquenal, México ha entregado 899.4 millones de metros cúbicos de agua al Río Bravo, un monto que representa menos de la mitad del total de 2,158.6 millones acordados. Esto significa que aún falta por pagar el 58%, o 1,259.2 millones de metros cúbicos, lo que pone a la administración de Claudia Sheinbaum en una posición delicada.
La presidenta Sheinbaum había logrado un acuerdo con el expresidente de EE. UU., Joe Biden, para obtener flexibilidad en el pago debido a la severa sequía que afecta al país. Sin embargo, la posibilidad de un cambio de gobierno en EE. UU. y las declaraciones de Trump han puesto en riesgo ese acuerdo.
La situación se agrava por el bajo nivel de las presas en la región. La presa La Boquilla, la más grande de Chihuahua y crucial para el cumplimiento del tratado, reportó a finales de julio un llenado del 22%. A pesar de que esta cifra representa una ligera mejora, sigue siendo insuficiente para cubrir la cantidad de agua que México debe entregar.









