El consejero de la judicatura estatal Luis Villegas Montes denunció públicamente este día martes 22 de julio en sus redes sociales, que hay una disputa intensa de puestos por parte de los magistrados electos, en el interior del Tribunal Superior de Justicia de Chihuahua, quienes aún no llegan asumir sus cargos pero ya andan como «perros buscando meter a sus achichincles», señaló.
Acusó el consejero -sin dar nombres- que los magistrados electos, los cuales asumirán las 30 salas penales, civiles y familiares el próximo 1 de septiembre, que se han olvidado de que fueron electos para impartir justicia, y no «para repartir puestos!.
Incluso revela que lo quieren desplazar, ante una eventual llegada al Órgano de Administración del Poder Judicial, pues frenaría los intereses de los próximos magistrados.
Textualmente Villegas Montes escribió hoy por la mañana:
Aquí afirmo, sin rodeos, que sé quién de quién se trata.
Sé que son aquellos que se sienten amenazados por mis palabras, por mis denuncias, por mi trayectoria.
Llevo semanas publicando artículos donde denuncio a esos mal llamados magistrados electos que, día tras día, andan exigiendo espacios en las salas —que todavía ni saben cuál van a ocupar—, como perros callejeros olfateándose el trasero unos a otros, buscando con desesperación meter a sus achichincles y asegurarse lealtades.
Porque tienen miedo; miedo de enfrentarse a personal profesional que los exhiba como lo que son: mediocres con toga, ignorantes que necesitan cómplices, no colaboradores […] Esa cáfila de humúnculos —sí, seres humanos en miniatura— necesita desplazarme a toda costa porque saben, y no se equivocan, que de quedar yo en el OA, lo primero que impulsaría sería el respeto irrestricto a la plantilla laboral del Poder Judicial del Estado; yo sí sé, sí quiero y sí puedo; pero esos futuros juzgadores lo temen por una razón muy simple: no entienden que fueron electos para impartir justicia, no para repartirse un botín administrativo que perjudicaría a miles de trabajadores honestos y a sus familias».
En sus mismas redes sociales, el consejero Villegas escribió ayer en relación a algunas columnas políticas que han mencionado su nombre para el nuevo Órgano de Administración.
¿Qué quiero formar parte del OA? Sí. ¿Qué si voy a formar parte? No lo sé; y si llego a formar parte, ésa ya es harina de otro costal; a mí no me toca decidirlo; pero además —y esto es clave—, a quien pase sus ojitos pizpiretos y vivaces por estos párrafos, le imploro que repare en lo estúpido de la afirmación, porque, ¿qué ganaría yo con andar de hocicón pregonando algo así? Absolutamente nada; y no sólo no ganaría nada, sino que perdería.
Esa clase de ostentación podría ser vista como un exceso, como una imprudencia, como una torpeza estratégica; riesgo que ni loco iba a correr […] Ton’s, ¿qué pasó? Que al personaje que escribió eso (hombre de trampas prefabricadas y montajes) alguien le debió haber ensalivado la oreja —y vaya usted a saber qué más— o, de plano, le untaron el bolsillo para hacerlo escribir semejante disparate…»









